Francisco Barrios

Una humilde propuesta

In Off on 08/05/2017 at 19:00

Se acabó la Feria del libro de Bogotá 2017 y la labor de la Cámara del libro fue, como siempre, estupenda. Yo mismo fui uno de sus cientos de beneficiarios directos: mis libros se exhibieron en el stand de la editorial que me publica, me programaron una presentación que salió muy bien, me invitaron a participar en un conversatorio ameno e inteligente (y por el que además me pagaron) y me dieron un pase de cortesía que me permitió entrar todos los días gratis. Mi reparo es al espacio de Corferias, al cobro de la entrada y a la falta de fomento a la lectura. ¿En qué me baso para decir esto? En que no cabe la gente y los puestos de comida y los baños no dan abasto, en que con la plata de la entrada la gente podría comprarse un libro, porque si bien se ven miles de personas, muy pocos llevan libros (llevan, eso sí –y me parece triste– folletos, revistas y pasabocas de paquete que les regalan). ¿Por qué no la hacen en el Parque Simón Bolívar, que colinda con la estupenda Biblioteca Virgilio Barco? ¿Y de ahí por los parques y los campus universitarios (Nacional, Javeriana, Central, Tadeo, Andes) con los que se podría hacer un “corredor peatonal” que cerrara en el Parque Nacional y la Biblioteca Nacional?

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