Francisco Barrios

11-M

In Off on 10/03/2018 at 19:20

Voté en la consulta partidista por Gustavo Petro y en el Senado y la Cámara por el Partido Verde. Soy un optimista informado, no un cínico. Si lo fuera, no podría ser profesor de colegio. Por supuesto que no creo que Petro ni los verdes vayan a convertir a Colombia en un paraíso de la noche a la mañana, pero vale la pena apostarles. Y sin embargo, mientras que no se acabe con el narcotráfico, me temo que nada va a cambiar estructuralmente. De nuevo Colombia es el mayor productor de hoja de coca del mundo  con 188 mil hectáreas. Idealmente, le apostaría a un cambio cultural, a que los colombianos dejen de ser tan venales, pero en la realidad la única opción viable es la legalización de las drogas. Un antiguo director de le DEA dijo alguna vez: “Las drogas no son peligrosas porque están prohibidas. Están prohibidas porque son peligrosas”. Vale el sofisma para justificar el intervencionismo, pero la adicción es el gran tema de nuestra época (a la cocaína, al jogging, a Netflix, a los opiáceos, al porno, a todo). Si fuéramos una nación que se quiere de verdad a sí misma seríamos los abanderados mundiales de la riesgosísima pero necesaria legalización. O como lo resumió el gran Keith Richards: “Nunca he tenido problemas con las drogas. He tenido problemas con la Policía”.