Francisco Barrios

Las tapas

In Off on 08/02/2019 at 08:31

En la Escuela Primaria siempre hay un niño que cambia las tapas de los bolígrafos. Al comienzo del año a todos los niños les dan un bolígrafo azul y uno rojo, y cada uno cumple una función. Son objetos importantes en la vida de un colegial. Y siempre hay un niño que le pone la tapa roja al bolígrafo azul y la tapa azul al rojo. Apenas lo hace, se siente muy ingenioso y así los deja. A unos pocos les gusta esa pequeña rebeldía, ese cambio del parámetro -ni siquiera es una regla. Un solo niño lo imita; los otros lo admiran un poco, pero no se van a copiar porque no serían originales; ya tendrán que encontrar otras formas de serlo, de hacerse notar. A la otra parte del curso le parece una tontería desagradable; esos son los juiciosos y ordenados. Su vida será buena. Las profesoras se molestan y quisieran decirle que no cambie las tapas, pero es una nimiedad que revelaría su propia neurosis. El niño que cambia las tapas deja de sentirse orgulloso con el tiempo porque se volvió su “marca”. Pero las deja así, aunque se lo reprocha a veces: “Ni siquiera se ve chévere. Me tiré todo”. Y además, a veces se equivoca de bolígrafo y daña la tarea. Yo sigo siendo ese niño que cambia las tapas de los bolígrafos.