Respiración

Mi problema es que fumo con alegría. Soy consciente de que las tabacaleras le inyectan al cigarrillo sustancias que hacen el tabaco más adictivo. También sé que mi adicción es una sublimación de la etapa oral. Y tengo la certeza de que lo que necesito es aprender a aspirar la alegría de la vida antes de que ya no pueda respirar más. Pero, como si me regocijara en el reverso de la alegría, en su lado oscuro, aspiro con alegría el humo de la infelicidad.