No sé porque siempre me han dado como miedo esas parejas que se conocieron en el colegio, o muy temprano en la universidad, se casaron, y siguen juntos sin haber tenido nunca otra pareja. Han crecido juntos, han hecho todo juntos toda la vida. Me parecen unos niños que se quedaron jugando a los novios. Por eso no confío. Para nada.