Francisco Barrios

La empatía

In Off on 22/04/2019 at 09:20

De lo que más me gusta es fumar y los de las aeronáuticas son los únicos que parecen comprender lo que significa la adicción a la nicotina. En los aviones hay un cuadernillo en el que advierten que está prohibido fumar en el vuelo y  las azafatas lo dicen en sus anuncios del despegue. Como si eso no bastara, aclaran que la prohibición incluye también a los cigarrillos electrónicos, y en los baños advierten que no se puede tratar de alterar el detector de humo: hacerlo es un delito punible que trae también una multa cuantiosa. No, no se puede fumar cigarrillo, tampoco cigarrillos electrónicos, en el baño tampoco y si pretende hacerlo y para ello alteraría el detector, eso también está prohibido. Esa claridad del mensaje y esa reiteración hacen que me conforme aunque sea un vuelo de muchas horas. Más que intimidarme las sanciones, es la comprensión de sus redactores lo que me disuade. Me parece una forma de la empatía.

H.A.

In Off on 16/04/2019 at 10:10

Debería de haber algo como Alcohólicos Anónimos pero dedicado a la condición humana en general. Algo así como: “Hola, soy Francisco, soy humano y llevo un día (o dos, o veintitrés) tratando de ser mejor persona”. Más responsable, más considerado, más ordenado. Lo que sea. Y que se llamara Humanos Anónimos. “Soy impotente ante los embates del día a día. Creo que un ser superior puede mostrarme el sentido común. Aprenderé a hacerle caso a mi intuición, pero también a la razón y a la evidencia” y todos esos pasos que no conozco y que no me importan y que me parece que deberían adaptarse a ese gran vicio de ser demasiado uno mismo (del que, por supuesto, se derivan todos los otros vicios).

#SinFiltro

In Off on 03/04/2019 at 08:41

Soy usuario de Instagram y, como tanta gente, la uso sobre todo para subir fotos mías y para ver las fotos de los otros. Sé por mis estudiantes que ya está poblada de memes ofensivos, de violencia y de matoneo, pero para mí sigue siendo una red amable. Sin embargo, en muchas de las páginas que sigo –personales y de fotografía– veo fotos de Cuba, sobre todo de la Habana. Y todos suben fotos de los carros viejos, de los edificios antiguos y de escenas con un toque romántico. Estuve en Cuba hace tres años por casi un mes y vi cómo la gente la pasa fatal. Pasa hambre. No hay nada ideal en La Habana. Glorioso tal vez por la tan necesaria revolución en su momento, pero ya no. Y en cuanto a los carros de los años 50, no le veo nada de interesante a tener que desgañitarse haciendo las partes porque a los cubanos les han sido negados los beneficios de la tecnología de los últimos 60 años. No es lindo. No es cool. Es indignante e indigno.