Un enigma

A veces me sorprendo actuando o reaccionado de una manera tal, que me pregunto: “¿Cómo alguien tan inteligente puede ser tan bruto?” Creo también que cuando hago algo bien, mis amigos formulan la pregunta al revés: “¿Cómo alguien tan bruto puede ser tan inteligente?”.

Universos paralelos

Cuando hago algún arreglo en la casa, como taladrar o pintar una pared, pongo periódicos viejos en el piso para protegerlo. Y siempre, en medio de la labor, veo una noticia en la hoja que está en el piso y me pongo a leerla. ¡Pero cómo no me enteré de esto antes! Siempre son noticias como de otro tiempo, como de una realidad paralela. Tal vez así es que “ellos” se comunican con nosotros.

delirio

Herencia

Conozco a unos mellizos que son hermano y hermana. Los rasgos faciales de la familia, que son pronunciados y persisten de una generación a otra, lo hacen a él muy atractivo, pero a ella, fea.

¿Cómo lo hacen?

Me pregunto cómo hace la gente con hijos, que es ordenada y que trabaja hasta tarde. Me pregunto cómo hace la gente que lleva bien sus finanzas personales, que tiene tiempo para ir al médico y para hacer deporte. Me pregunto cómo hace la gente que controla sus emociones y que come saludablemente. Me pregunto cómo hace la gente que respira, que es gente. No lo entiendo.

Domiciliarios

Cuando pido un domicilio pienso en la dura vida de los domiciliarios y me conmuevo. Recorren pocas o muchas calles para llevar algo por lo que les pagan una miseria, no siempre los clientes les dan una propina y muchas veces los hacen esperar en la puerta del edificio por demasiado tiempo. Los porteros suelen despreciarlos o, cuando menos, los tratan con displicencia. Muchos son inmigrantes. Yo siempre les doy una propina generosa y a veces me imagino que le ofrezco hospedaje a alguno con su familia, pero cuando voy al supermercado y los veo en los pasillos, los detesto por su prisa, sus botas de caucho y su ropa sucia. Y si voy en el carro y cometen una imprudencia en la vía, fantaseo con atropellarlos y aplastarles las cajas donde llevan la comida. ¡Pero si son los mismos!, me digo.