Tantrilia es hoy en día uno de los países con mejor calidad de vida del mundo. Su economía está entre las diez primeras, los recursos naturales abundan, y la gente, en general, es feliz porque goza de excelente salud, gracias a una dieta sana y abundante. Sus sistemas educativo y pensional no se quedan atrás. Tiene, sin embargo, una condición curiosa y una restricción severísima: no se puede llegar por avión y no se puede ir deliberadamente. Es decir, solo se puede llegar de casualidad por tren o por barco. Si uno va en un tren o navega por los Mares del sur, y se topa con Trantilia, es bienvenido cálidamente, pero sí planeó el viaje y las autoridades lo descubren, es ejecutado de inmediato en la estación de tren de Nitropolitania, la capital, o en cualquiera de los puertos.
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