De ratones y vendedoras

Necesito comprar un mouse nuevo para el computador y entro a una papelería a buscarlo. No los encuentro, y entonces pienso en preguntarle a la vendedora que dónde están. Ya nadie dice “ratón” en Colombia –yo tampoco– porque, por supuesto, se impuso el inglés “mouse” (aunque aquí nadie habla inglés, no fuimos una colonia británica, ni hubo nunca una migración de anglo parlantes). Pienso en preguntarle a la vendedora que me diga dónde están los mice, que es el plural de mouse, pero por miedo a que no me entienda, termino por preguntarle por “los ratones”. Me mira con extrañeza, hago el gesto del mouse, y me dice con un tono de superioridad: “Ah, los mouse”, como si el ignorante fuera yo.