Viajes de dolor

En la publicidad para los viajeros siempre aparecen dos categorías para los viajes: placer o negocios. Pero hay una tercera categoría: los viajes de dolor. Yo he hecho dos: al entierro de mi prima y al de mi sobrina, y creo que deberían agregar esa opción así: Motivo de su viaje: Placer/Negocios/Dolor

La vanidad

A veces me gusta pensar que me veo más joven de lo que soy y le pregunto a gente que me acaba de conocer que cuántos años me pone. Cuando me dicen que cuarenta y pocos, me ufano de ello porque tengo cincuenta. Pero otras veces quiero ser ese señor, el que dice cosas como: “es que un celular no es un teléfono, es un computador” o “allá se vive muy bien, pero aquí se vive muy bueno”.

Profesor

Les pongo a mis estudiantes una película que hace parte de un currículo que diseñé para ellos. Drácula, Münich, Frost/Nixon o Los sospechosos de siempre. En la escena de mayor suspenso, paro la película y explico algo. Eso es ser profesor de colegio.  

Cuarentena

Estoy en mi cama entre las cobijas y se aparece un gatito negro. Me alegra saber que tendré compañía y pienso en que pronto debo darle algo de comer. Leche, me digo, como en las películas. Estoy pensando en eso, cuando se aparece una arañita. A la arañita tengo que darle sal, digo. 

sueño

ABC

Mis amigos A, B y C son personas insoportables porque son caprichosas, infantiles y egoístas, pero yo los quiero porque sus parejas son virtuosas: inteligentes, guapas y discretas. No me importan los defectos de A, B y C porque su pareja es su mejor referencia.

El otro*

Llego de dar clases y porque estoy triste, irritable o eufórico, hago café y no lavo la cafetera, me preparo algo de comer y no lavo las ollas ni los platos, me siento en el sofá a leer y leo muchas cosas: un libro, un periódico y una revista, que dejo abiertos sobre el sofá, al lado de una manta sin doblar. A la hora de irme a acostar llevo chocolates a la habitación, me quito la ropa del día, la tiro al suelo y me meto en la cama a ver una serie. Dejo las envolturas de los chocolates sobre la mesa de noche y la ropa en el suelo. Me duermo y duermo pesadamente porque tomo somníferos. Al día siguiente me levanto a trabajar y veo el desorden del día anterior, pero tengo que correr a clase, así que me propongo ordenar por la tarde. Cuando vuelvo del trabajo, veo el desorden y me enfurezco. ¡Ese no soy yo, es el otro!, me digo, así que lavo la cafetera y los platos, recojo los libros y el periódico del sofá, doblo la cobija, guardo la ropa y tiro las envolturas de chocolate. Barro y aspiro meticulosamente mientras que me prometo tener la casa limpia siempre. Hasta la próxima vez.

*A.C. (Antes de Covid19)

Ideas

“People ask me, ‘Don’t you ever run out of ideas?’ Well, in the first place, I don’t use ideas. Every time I have an idea, it’s too limiting and usually turns out to be a disappointment. But I haven’t run out of curiosity’.”

Robert Rauschenberg