Un prejuicio

Vivo en un edificio en una calle de edificios en un barrio de edificios en una ciudad grande. Y nada me irrita tanto como que alguien ponga música duro, sobre todo cuando estoy escribiendo o leyendo. Pasa con alguna frecuencia. Sin embargo, cuando es rock, me lo aguanto.

Enfermo

Me despierto en la cama de una clínica y las enfermeras me preguntan que si dormí bien. Les juro una y otra vez que no dormí en la clínica sino en mi casa, pero no me creen e insisten en preguntarme. Las sábanas son azul pálido.

sueño

Tomasito

Mi primo tomó en arriendo un lavadero de carros. En el segundo piso del pequeño edificio donde quedaba su oficina, vivían los dueños del local: una pareja mayor y su hijo, Tomasito, que tendría unos veinticinco años. Tomasito era bajo y tenía una discapacidad mental leve, apenas notoria para un observador casual. Llevaba el pelo al rape, no trabajaba, y hacía deporte maniáticamente. Su rutina diaria consistía en levantar pesas y después salir a correr muy rápido con el cinturón de las pesas puesto. Mi primo y yo nos burlábamos de él. Un día salió de su casa, arrancó a correr a toda velocidad, cruzó la Autopista Norte como un bólido y, en la mitad de la calzada, un camión que pasaba más rápido que él, lo aplastó.

De Kafka

«30 de setiembre. La muchacha de la habitación contigua, anteayer (H.H.). Estaba tendido en el canapé y oí su voz en la linde de la somnolencia. La imaginé abundantemente vestida, no sólo con sus ropas, sino también con toda la habitación contigua, únicamente sus hombros bien torneados, de una desnuda redondez y de una intensa oscuridad, que yo había visto en el baño, se imponían contra su ropa. Durante unos momentos, me pareció que me lanzaba vapor y que llenaba con su vapor toda la habitación contigua. Luego se irguió con un corpiño de color ceniza, tan separado del cuerpo en su parte inferior, que uno podía sentarse encima y así, en cierto modo, cabalgar en él».

Franz Kafka, Diarios (1910-1923)

Sanatorios

Cuando uno lee la biografía de Nietzsche, o la de Van Gogh, o la de muchos artistas de los siglos XIX y XX, lee sobre las temporadas que pasaron “en un sanatorio” por lo general “en los Alpes suizos”. Y me pregunto, ¿quién se los pagaba? ¿Serían muy caros? ¿Cuánto tiempo se podía pasar ahí? ¿Sería posible que yo pasara una temporada en uno de ellos aunque me encuentre estupendamente?

Sobre la dieta alcalina

La facultad Medicina de la Universidad de Londres se fundó en 1123 y la de Montpellier en 1220. 900 y 800 años, respectivamente. Las principales de América en el siglo XVI. Entre tantas promociones de médicos de tantas escuelas, habrá habido muchos mediocres, y, sin duda, se habrán equivocado en algunas de sus conclusiones. Pero llevan casi mil años estudiando y practicando, creo que no lo han hecho tan mal, ¡como para que ahora venga a decirme el marido de un amiga que si me desayuno todos los días con un vaso de agua con bicarbonato y limón voy a prevenir el cáncer! ¡Que está en las redes! Y en las casi 40 generaciones de médicos de las mejores universidades del mundo nunca habían dado con el chiste, ¡hombre, por favor!