Diálogo futuro (en inglés)

La verdad, pues yo sí me veo hablando, no sé… Con una gringa, como:

—My President’s name is Gus.

—You mean like “gas”?

—No, no. More like “goose”, you know?

—Oh, sorry. Got it. So that’d be Goose Petro, right?

—Yeaahh.

—Fancy that! Sooo cool.

—I know.

Dream Politics

Sputnik, mi amor, la película

Es prácticamente imposible que llegue a conocer a Haruki Murakami algún día, y en realidad, no me interesa para nada, pero podría pasar que en los próximos años me invitaran a alguna feria del libro en la que él estuviera, o que, por alguna razón de trabajo, yo tuviera que visitar alguna universidad en la que él esté dando una clase en ese momento. Si eso sucediera, es improbable que podamos hablar a solas, pero podría pasar. En un coctel, por ejemplo. De cualquier manera, si hablara con él sería muy raro que fuera algo más que un saludo, pero si llegara a serlo, no creo que pudiera exponerle esta idea que tengo desde hace mucho tiempo: una adaptación al cine de Sputnik, mi amor que empieza con una toma del ojo de buey de la nave espacial en la que se ve a la perrita Laika . Es mi imagen favorita de la novela. “Creo además que Bae Doona sería perfecta para interpretar a Myû”, agregaré con seguridad. “Muy interesante”, dirá él, pero solo por cortesía. “Bueno… Pero, ¿ha pensado en algo más?”, preguntará un tercer interlocutor, queriendo componer esa conversación tan incómoda que yo he propiciado. “No, no he pensado en nada más, en realidad. Eso es todo”, responderé.

Una variación

A los ojos de los demás son una familia convencional, pero en realidad, son locos. Un día deciden celebrar el cumpleaños de su pequeña hija y organizan una fiesta que también parece convencional: un rato de juego para los niños solos, después un mago, luego el canto del feliz cumpleaños para la niña y, por último, la tradicional piñata. Esta última se hará como siempre: la cumpleañera, con los ojos vendados, romperá con un palo la piñata que cuelga del techo con unas cuerdas que el padre puede manipular para subirla y bajarla, y así hacerlo más difícil y divertido. Solo que estos padres han decidido hacer una variación: la piñata será uno de los niños invitados; el más flaco para que sea más fácil bambolearlo. Las sorpresas están embutidas entre la ropa y el cuerpo, así que la niña tendrá que pegarle muy duro para que caigan.

Un enigma

A veces me sorprendo actuando o reaccionado de una manera tal, que me pregunto: “¿Cómo alguien tan inteligente puede ser tan bruto?” Creo también que cuando hago algo bien, mis amigos formulan la pregunta al revés: “¿Cómo alguien tan bruto puede ser tan inteligente?”.

Universos paralelos

Cuando hago algún arreglo en la casa, como taladrar o pintar una pared, pongo periódicos viejos en el piso para protegerlo. Y siempre, en medio de la labor, veo una noticia en la hoja que está en el piso y me pongo a leerla. ¡Pero cómo no me enteré de esto antes! Siempre son noticias como de otro tiempo, como de una realidad paralela. Tal vez así es que “ellos” se comunican con nosotros.

delirio

Herencia

Conozco a unos mellizos que son hermano y hermana. Los rasgos faciales de la familia, que son pronunciados y persisten de una generación a otra, lo hacen a él muy atractivo, pero a ella, fea.

¿Cómo lo hacen?

Me pregunto cómo hace la gente con hijos, que es ordenada y que trabaja hasta tarde. Me pregunto cómo hace la gente que lleva bien sus finanzas personales, que tiene tiempo para ir al médico y para hacer deporte. Me pregunto cómo hace la gente que controla sus emociones y que come saludablemente. Me pregunto cómo hace la gente que respira, que es gente. No lo entiendo.