Un perro

Vivo ansioso, acezante, pendiente de lo que haga mi ama, ¡que ya va a volver! Sufro feliz. Si me dan comida –casi que cualquier cosa– podría comer sin parar. Me gusta dormir durante el día, pero sin dejar de estar vigilante, y si se acercan mucho a ella, ladro, aunque preferiría no meterme en una trifulca porque puedo salir chillando. Prefiero jugar. Soy un perro que se viste y habla, trabaja, razona y escribe estas cosas.