Francisco Barrios

La antipatía

In Off on 07/04/2016 at 08:15

Hace unos meses iba por la calle sin encendedor. Una mujer salió de un edificio fumando y me acerqué a pedirle fuego. “¿Me presta su encendedor?”, le pregunté. “No”, fue su respuesta. Y siguió de largo. Vieja hijueputa, pensé. Antipática. ¿Qué le costaba? Es fumadora y yo también. Quería fumarme un cigarrillo y como no tenía con qué encenderlo, pues recurrí a ella, ¡una compañera fumadora!, que debe saber lo desesperante que resulta tener cigarrillos y no poder encender uno. ¿Y me lo negó? Quedé mal. Ayer fui al banco con mi esfero, llené el volante de consignación con mi esfero y cuando terminé se me acercó una mujer a pedirme mi esfero (un bic de tres pesos). Automáticamente se lo pasé, por supuesto. Un minuto después de habérselo pasado, y un año después de haber recibido la negativa de la mujer del encendedor, no sé por qué entendí a la fumadora. ¿Me presta? No. ¿Por qué? Porque no.

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