Una marca

Quien quiera dejar una marca puede, por ejemplo, posar el cigarrillo encendido en la juntura entre dos baldosas, en las pausas que hace entre una calada y otra, cuidando de hacerlo siempre en el mismo punto. La brasa irá dejando una quemadura que, con el tiempo, será imposible de quitar. Alguien la verá y dirá: “Siempre apoyaba el cigarrillo aquí”.    

Cuarentena 2

Tengo un buen trabajo que me mantiene ocupado y me entusiasma. Vivo en el campo en una casa preciosa con un gran jardín, vecinos amables y perros. Puedo ir a la ciudad cuando quiero y encontrarme con mis amigos y mi familia, pero lo único que me ilusiona ahora es pensar, en las tardes, que en pocas horas me iré a la cama. Y cuando me acuesto, me alegra pensar en el desayuno. Esa es la felicidad que me ha mostrado la pandemia.

Viajes de dolor

En la publicidad para los viajeros siempre aparecen dos categorías para los viajes: placer o negocios. Pero hay una tercera categoría: los viajes de dolor. Yo he hecho dos: al entierro de mi prima y al de mi sobrina, y creo que deberían agregar esa opción así: Motivo de su viaje: Placer/Negocios/Dolor

La vanidad

A veces me gusta pensar que me veo más joven de lo que soy y le pregunto a gente que me acaba de conocer que cuántos años me pone. Cuando me dicen que cuarenta y pocos, me ufano de ello porque tengo cincuenta. Pero otras veces quiero ser ese señor, el que dice cosas como: “es que un celular no es un teléfono, es un computador” o “allá se vive muy bien, pero aquí se vive muy bueno”.